auxi auxi Cuadernos de Información n° 9, 1994 auxi auxi
auxi
Volver Enviar Imprimir
auxi
auxi

El diario que viene

Estamos viviendo hoy el comienzo de lo que muchos grandes pensadores consideran la tercera gran transformación en los sistemas de comunicación humana. La primera tiene su origen en la invención del papel y la escritura a mano. El inicio de un segundo cambio se remonta a más de 500 años, con el desarrollo del tipo móvil y la imprenta. Y la tercera transformación se sustenta en la todavía reciente creación de los computadores y la comunicación digital.

Por Roger Fidler
auxi

Para periódicos y revistas, el proceso de mediamorfosis empieza a fines de los años 60 con la introducción de los primeros sistemas de composición tipográfica computarizada. A partir de entonces, los editores procuran convertir rápidamente sus tecnologías de la era industrial, muy exigentes en mano de obra, en sistemas digitales.

Actualmente los periodistas almacenan, escriben y editan sus reportajes en computadores dotados de editores de texto conectados a redes de alta velocidad. Los fotógrafos utilizan para sus trabajos sistemas digitales de procesamiento de la imagen. Los artistas crean sus gráficos y publicidad en microcomputadores y los diseñadores componen páginas completas en sistemas de diagramación altamente complejos.

En realidad, prácticamente todo lo que aparece en la mayoría de los periódicos está previamente digitalizado. Aunque esta fase de la mediamorfosis ha repercutido profundamente en la vida de quienes trabajan en los periódicos, hasta ahora casi todos estos cambios han pasado en gran medida inadvertidos por los lectores. Los diarios continúan llegando con la periodicidad establecida por quienes los publican. La impresión quizá tenga un mayor colorido, pero la tinta igual sigue dejando sus huellas en dedos y ropa. El contenido puede estar mejor escrito y presentado, pero todavía se refiere a a sucesos del día anterior. La necesidad de información inmediata aún la satisfacen la radio y la televisión.

Pero todo ello está a punto de cambiar. Antes de finalizada la década, la revolución digital habrá declarado su última batalla a los restantes bastiones de los sistemas de edición de la Era Industrial: las imprentas y los camiones de reparto. Dentro de la primera o segunda década del siglo venidero, la tinta digital y el papel de silicona terminarán por reemplazar la tinta pigmentada y el papel de pulpa. Reinará entonces la Era de la Información.

Cuesta a los lectores, al igual que a la mayoría de los periodistas y editores de prensa, imaginarse periódicos sin imprentas ni papel. A los angloparlantes les hace aún más difícil dado que el término para este tipo de medio une “news” con «paper» (papel). Es, sin embargo sólo un artificio del lenguaje,en la mayoría de los otros idiomas, la palabra periódico se refiere a un período de tiempo o hechos de actualidad, que es un significado mucho más apropiado.

Otro agente inhibidor es la difundida tendencia de basar nuestra visión de futuro en tecnologías del presente y experiencias del pasado. Hoy la mayoría de las imágenes mentales que se tiene de un periódico digital del futuro surgen desde dos medios electrónicos contemporáneos: la televisión y el computador personal. Ninguno de los dos resulta especialmente atractivo para la lectura de agrado, de modo que es comprensible que tanta gente haya llegado a creer en la condena de los periódicos y la palabra escrita en esta era del video, los computadores y la comunicación digital.

Pero esa gente no ha considerado el surgimiento de un nuevo visor digital, llamado panel plano (flat panel), que dentro de poco comenzará a conjugar los mejores atributos del papel y el video. Estos visores planos y livianos han permitido la existencia de los computadores laptop y manuales, aunque los modelos vigentes aún están en pañales. Actualmente se están desarrollando en los laboratorios de todo el mundo paneles mucho más avanzados, con la claridad y el contraste propios de la tinta sobre el papel. En una próxima etapa de la mediamorfosis, el visor de panel será algo más que un simple monitor para computador. Será el computador mismo.

En estos paneles planos la capacidad de procesamiento y la memoria activa estarán dentro de la matriz de la pantalla. Piezas en estado sólido, intercambiables, del tamaño y forma de las tarjetas de crédito, reemplazarán las disqueteras mecánicas y podrán almacenar periódicos, revistas, películas y libros completos. El lápiz y la voz humana sustituirán al teclado y al ratón en la mayoría de sus aplicaciones. Portátiles, fáciles de usar y económicos, los paneles serán tan comunes a comienzos de la próxima década como lo son hoy los aparatos de fax y los teléfonos celulares. Aunque estos aparatos tendrán múltiples finalidades, su uso primordial será como medio portátil para ver e interactuar con documentos tales como periódicos, revistas, libros, informes v correspondencias.

En vez de desechar por completo 500 años de conocimiento acumulado en materia de impresión y edición, este nuevo medio podría dar origen a un nuevo Renacimiento en comunicaciones tipográficas y visuales. Posibilitará que los periódicos, y otros medios de comunicación impresos, fusionen la palabra escrita y las imágenes fijas con video y sonido en formatos digitales necesarios y agradables desde el punto de vista estético. Más aún, a diferencia de los actuales servicios noticiosos computacionales en línea, bastante poco útiles, las publicaciones electrónicas diseñadas para este medio podrán conservar sus identidades propias y sus características esenciales

Junto con permitir que los lectores de periódicos sigan confiando en el juicio y creatividad de editores y diseñadores profesionales, las ediciones electrónicas tendrán una mayor capacidad de personalización e interacción, además de un «actualmente acceso más inmediato a las noticias e información.

Sin embargo, cabe destacar que la nueva tecnología solamente facilita el cambio y crea oportunidades. Sin el correspondiente esfuerzo de periodistas y ejecutivos de los medios de comunicación por mejorar en gran medida la calidad de su información y entregar más al público de lo que éste necesita y desea, la mediamorfosis no pasará de ser una crisálida hueca.

Los productos de marca registrada, sean periódicos o automóviles, sólo tienen éxito si entregan algo de valor. Cuando se abran las compuertas de la Era de la Información, el elemento esencial y más valorado de un periódico será su credibilidad. Lamentablemente, el periodismo descuidado y superficial ha provocado una gran pérdida de confianza del público en ese medio, situándose en los últimos años al nivel de los políticos y vendedores de autos usados.

Únicamente aquellos periódicos que puedan lograr un equilibrio entre información creíble y de calidad y una presentación rápida e interactiva tendrán una oportunidad de vida larga y próspera.

Para todas las empresas de medios de comunicación, grandes o pequeñas, la transformación que se avecina será necesariamente dolorosa. Hace un siglo, los fabricantes de carruajes y sus proveedores debieron tomar muchas de las mismas decisiones difíciles que enfrentan hoy los ejecutivos de medios. Cuando aparecieron los primeros automóviles a gasolina, a comienzos de la década de 1890, pocos fabricantes de carruajes creyeron que éstos llegarían a reemplazar a los antiguos y tan confiables coches de caballos.

La mayoría señaló que los automóviles eran sólo juguetes caros para gente rica y que pasarían generaciones antes de que se construyeran las autopistas y estaciones de servicio requeridas. Otros se subieron literalmente al caballo equivocado, convencidos de que el vapor, y no la gasolina, sería el futuro del transporte personal. Sin embargo, a pesar de los obstáculos y la resistencia al cambio, el automóvil a gasolina se difundió con rapidez por todo el mundo.

Tres décadas después, el grueso de las empresas constructoras de carruajes y sus pertrechos habían derivado a la fabricación de automóviles a gasolina o bien habían abandonado el negocio. De repetirse la experiencia de estos fabricantes, no todas las empresas de medios de comunicación van a sobrevivir.

Pero la recompensa para aquellos que se adapten y exploten el poder de las “imprentas” de la Era de la Información puede llegar a superar cualquier expectativa conocida.

La transmutación del papel y tinta a los medios digitales ofrece a editores y empresarios innovadores enormes oportunidades para crear y beneficiarse de una gran cantidad de nuevos productos y servicios. Aunque no va a ser sencillo.

Lograr un cambio en los hábitos individuales de lectura y observación y reacondicionar las editoriales y agencias de publicidadplanteará desafíos importantes. Sin embargo, si se considera que la fabricación y distribución representan entre el 50 y el 80 por ciento de los costos de publicación de periódicos, revistas y libros, la edición electrónica se perfila como la clave para reducir sustancialmente los gastos operacionales y aumentar los beneficios.

Parte importante de este ahorro se debe utilizar para asegurar un contenido de calidad y para desarrollar nuevas temáticas. Los periódicos no podrán seguir funcionando como negocios monoproductores. Deben transformarse en los centros de información de sus comunidades. Para los periodistas y educadores de los medios de comunicación, la mediamorfosis probablemente sea más evolutiva que revolucionaria.

La tecnología computacional ayudará indudablemente a satisfacer la creciente demanda de información personalizada, pero no eliminará la necesidad de juicio y análisis humano.

En las décadas venideras puede aumentar en forma considerable el requerimiento de reporteros, editores, diseñadores y gerentes de información experimentados. Obviamente ellos deberán poseer nuevas habilidades, tales como capacidad de escritura abstracta, edición de video e indización, así como una mayor comprensión de las ciencias de la información y comunicación.

Sin embargo, nunca se habrá enfatizado demasiado la necesidad de fomentar un periodismo de calidad. Los periodistas de mañana deben ser menos arrogantes y más precisos que hoy. Deben tener un conocimiento más acabado de los temas que cubren y un compromiso de excelencia.

En cuanto a los avisadores, este nuevo medio les permitirá superar la mera entrega de una variedad de mensajes dirigidos a diferentes públicos. Tendrán oportunidad de interactuar con sus clientes y, en muchas ocasiones, consumar ventas.

Las presiones competitivas por tiempo de audiencia y atención obligarán a la publicidad a ser más informativa y entretenida que ahora, en especial cuando sea capaz de mezclar la palabra impresa y las imágenes fijas con sistemas visuales móviles y sonido. A diferencia de los comerciales de televisión, que interrumpen los programas y que a menudo los televidentes evitan gracias al control remoto, la publicidad en los medios digitales dejará de ser inoportuna para los receptores. Sin embargo, al igual que la publicidad en periódicos y revistas, estará yuxtapuesta con el contenido editorial y, por lo tanto, será imposible de obviar.

Aunque pueden surgir grandes discusiones acerca de la cantidad de información que estarán en condiciones de recoger los avisadores sin el conocimiento de los suscriptores, los medios digitales portátiles posibilitarán una mayor precisión en la evaluación de la publicidad que los medios impresos o de difusión.

En vez de recoger la información en un computador central, lo cual podría interpretarse como una invasión a la privacidad, la información se capturaría voluntariamente en tablillas y sería transmitida por teléfono en intervalos regulares. Para todos los que somos consumidores de medios de información, el medio mixto es potencialmente más rico y más diverso que cualquiera de los que existen en la actualidad.

Pero su cualidad más apreciada parece ser aún otra. No tendremos que abandonar nuestras casas o habitaciones de un hotel para ubicar el lugar donde se venden periódicos o esperar que nos lo traigan. Los diarios no se acumularán a la entrada de la casa cuando estemos fuera de la dudad y no tendremos que llevar cada semana altos de papeles impresos a los centros de reciclaje. La tinta dejará de manchar manos y los insertos no caerán al piso. Para los viajeros frecuentes, la capacidad de empacar electrónicamente varios libros, periódicos y revistas, al igual que los papeles personales, conferencias e informes dentro de un visor de documentos portátil y de fácil manejo, no sólo resultará más cómodo sino también más apropiado para nuestras sobrecargadas espaldas.

Finalmente, los aparatos digitales portátiles nos darán acceso al periódico de nuestra ciudad natal, así como a otros diarios y revistas favoritas desde casi cualquier hotel o aeropuerto del mundo.

Sin embargo, aunque resulta divertido especular acerca de los beneficios de los nuevos medios, también es necesario considerar los aspectos críticos que serán producto de la mediamorfosis, tales como:

¿Quién controlará a los medios y canales de entrega de información?

¿Quién tendrá acceso a ellos?

¿Quién poseerá la información?

¿Quién será el responsable?

¿Cómo protegeremos nuestra privacidad?

 

Ninguna de estas preguntas es nueva ni de fácil respuesta. Con el surgimiento de cada nuevo medio, los adivinos han predicho terribles consecuencias para la sociedad. Y si hubieran podido viajar al futuro, sin lugar a dudas habrían visto confirmados muchos de sus peores temores.

Pero en la medida en que los medios alteran la sociedad, también alteran nuestras percepciones. Por lo tanto, mientras tratamos de comprender las enormes y profundas implicaciones de la mediamorfosis debemos luchar por mantener abiertas nuestras mentes a nuevas ideas y a nuevas visiones del mundo en que vivimos.

 

El diario electrónico portátil, cuadro a cuadro

El concepto que hemos estado desarrollando en el Laboratorio de Diseño de la Información de Knight Ridder, en Boulder, se concentra en facilitar el acceso a la información en los flat panels (paneles planos), que también pueda ser aprovechado por computadores personales o Pads, como el Newton de Apple. Procuramos que la gente aproveche su experiencia previa con el diario tradicional y otros documentos (revistas, libros, etc.) para moverse en este medio electrónico sin necesidad de ningún tipo de manual.

En cuanto al diseño estético de las páginas que mostramos como ejemplo, optamos por un modelo muy conservador, debido a que la mayor parte de las presentaciones se realiza a editores de esta línea. Cualquier modificación es posible; nosotros queremos dar libertad a cada publicación para utilizar las tipografías y el diseño que desee, aunque recomendamos que al principio mantenga la identidad de la publicación impresa.

El flat panel se asemeja a la pantalla de un computador portátil, aunque con una resolución superior a la de los modelos que existen hoy en el mercado. Ello permite un contraste entre blanco y negro y el resto de los colores muy similar al de una página impresa en papel couché. El aparato está desprovisto de teclado y se opera mediante instrucciones dadas con el tacto de los dedos o con un lápiz especial. Esta tecnología ya se encuentra en el mercado con los modelos que Apple lanzó bajo el nombre de Newton y que el público conoce en parte a través de los cajeros automáticos con touch screen. Al igual que los Newton, entre las habilidades del sistema operativo la persona contará con diario o simplemente escribir en él apuntes como muchos hacen hoy en el diario tradicional cuando no tienen otro papel a mano, un apuntador donde podrá anotar con el lápiz especial aquello que le llame la atención del diario o simplemente escribir en él apuntes como muchos hacen hoy en el diario tradicional cuando no tienen otro papel a mano.

Figura 1: encendido de un diario electrónico, lo primero que se reconoce es una portada similar a la de los diarios actuales en la que los periodistas continúan su tarea de selección y presentación de las crónicas para las páginas de llamados y que en el modelo electrónico hacen las veces de una especie de mapa para los lectores. Como en aquellas de las secciones aparecen las crónicas más relevantes con sus respectivos titulares y resúmenes. Se mantienen así las distintas funciones del redactor. Mediante los titulares el periodista sigue participando activamente en la venta de su noticia procurando interesar al lector en ella. Los estudios preliminares a estas presentaciones aprovechan las investigaciones realizadas por la prensa para conocer a sus lectores y su forma de aproximación al diario. Asumimos que la persona que toma un periódico busca titulares y normalmente sólo lee el primer y segundo párrafo, salvo que algo le parezca especialmente interesante. Parte del placer de leer un diario es el elemento sorpresa; no saber realmente qué le va a llegar a interesar.

Figura 2: Si de la portada pasamos a la historia de Sarajevo, vemos que en el formato electrónico está mejor resuelto el problema periodístico de la extensión de un texto. Aunque se aprovecha la metodología de lectura de documentos (diarios, revistas, libros, etc.), hay libertades y restricciones distintas a las de esos documentos impresos tradicionales. La mayor diferencia radica en que hasta ahora la tecnología de documentos ha sido bidimensional. Existe sólo una superficie y sobre ella aparece todo lo que entregamos al lector. Para profundizar un tema actualmente es necesario pasar a otra página del diario.

El sistema electrónico se está encaminando hacia un modelo tridimensional. Bajo la superficie, que quizás sea similar a la del modelo impreso, pueden haber capas de información con profundidades variables. Son anexos a ciertas páginas a los que únicamente se accede si se quiere de verdad profundizar una historia específica.

El gran error de muchos analistas es pensar el formato electrónico carente de restricciones, lo que sólo serviría para encarecer el producto. A quienes provenimos del mundo de las publicaciones impresas nos es más fácil entender cantidades fijas de espacio, pero en el formato electrónico también existen limitaciones derivadas de la cantidad tal de memoria.

El sistema ofrece distintas alternativas según el artículo. En letras negras aparece un índice que permite acceder a «noticias recientes», «fotos», «mapa» un «resumen». Posibilita contar historias cortas y largas en una misma edición.

Incluso pueden existir datos de contexto y mapas relacionados con el tema que el lector puede consultar en cualquier momento porque la edición diaria los mantendrá permanentemente actualizados.

Como el lector sólo los ve si expresamente los pide, no importa que un mismo mapa aparezca en días sucesivos. Recién cuando la persona se interese por el tema recurrirá a él.

En el laboratorio también se está buscando la forma de facilitar la labor de los editores de un diario. La idea es asegurar una publicación rápida. Que el editor se dedique a la página de superficie y el computador lo ayude en construir el resto de las capas con información e imágenes de archivo que se van manteniendo al día.

Si una persona está más interesada en algún tema puntual, existirá además en la sede del diario una base de datos organizada con la misma estructura que permitirá al lector solicitar una historia ya publicada.

De hecho los flat panels cuentan con un sistema de comunicación inalámbrica que les permite conectarse con esas bases. Por supuesto que se va a cobrar algo por esta información extra, pero el usuario conocerá su costo antes de solicitarla.

Al tacto de Today se vuelve a la portada del periódico.

Figura 3: El periódico electrónico también tiene algo de la televisión. Dentro de la próxima década, cada una de las fotografías de dicha portada serán videos con movimiento que se activarán con el tacto. Su duración y cantidad dependerán de la memoria. Al tocar las fotos se podrá ver y escuchar el hecho.

Incluso superará al video televisivo porque existirá la posibilidad de detener la imagen en cualquier momento. Piensen cuántas veces han deseado poder detener o repetir una imagen en televisión para observar algo con más detalles. En los flat panels eso será muy fácil.

La gran diferencia con la televisión es que el periódico electrónico viene a ser el automóvil de la comunicación en tanto la televisión es el medio de transporte masivo. Esta conduce a toda la audiencia por un mismo camino e incluso la televisión interactiva aún presenta muchas limitaciones.

El diario electrónico permite la interactividad real, que puede estar al servicio de la publicidad y de los concursos que realizan los medios, por ejemplo.

Figura 4: De la portada podemos pasar a otra noticia, como la que aparece sobre Irak en su borde inferior. El artículo se extiende por más de una página, por lo que al terminar se encuentra una flecha que al ser tocada con el lápiz permite al lector avanzar.

Figura 5: En el periódico electrónico tampoco es problema el tamaño de la letra. Al tocar un icono con la imagen de una lupa sobre algún detalle del texto se puede agrandar la letra hasta un tamaño más cómodo; ello gracias al computador del panel.

El computador ofrece muchos otros servicios- Con el lápiz se puede ennegrecer una palabra y consultar su definición tocando el icono del diccionario. En caso de apuro o de tener las manos ocupadas, es posible seleccionar la función de radio y oír parte del hecho o el suceso completo. A este nivel también se pueden utilizar comandos de voz para interactuar con el flat panel. Por ejemplo, en caso de no desear seguir escuchando una crónica basta decir siguiente y comienza a leer la próxima historia,incluso se puede pedir que repita una lectura.

Se trata de tecnologías que ya existen, aunque todavía son caras.

Pero sabemos que la tecnología computacional se está abaratando y se puede predecir en cierta forma cuándo se va a poder costear. La tecnología de lectura en un chip computacional estará en el mercado a un precio razonable dentro de dos años. Ya hay servicios de lectura para ciegos. No lee una persona sino una voz digital, hoy aún plana y sin emoción. Pero ya hemos visto en laboratorios posibilidades de añadir emoción a la voz y a la expresión. Tenemos aquí una radio y un diario simultáneamente.

Figuras 6 y 7: Otra página del diario electrónico presenta los hechos destacados del día. Se trata de dar libertad al lector para llegar de diversas formas al tema de su interés.

En este resumen aparecen en rojo las noticias seleccionadas de acuerdo al perfil de intereses que el lector le ha dado a su sistema o que está definido en la tarjeta de memoria con la que «compró» el diario. Los editores destacan noticias diferentes de acuerdo a los distintos perfiles.

También existe un resumen personal, donde figuran los acontecimientos considerados en general importantes por el editor sumados a aquellas noticias relacionadas con un determinado perfil.

En todas las páginas se repite una sección lateral verde, donde aparece el núcleo del diario, que cada periódico entrega en forma electrónica a todos sus suscriptores.

Parte importante del valor de un diario radica en que el lector sienta que conoce lo que leen quienes lo rodean. La gente no quiere perderse algo de lo que esté informado el resto de las personas con las que convive y este espacio le muestra a diario toda la información disponible. Es el índice tradicional, equivalente a las secciones actuales de un periódico.

Figura 8: Los medios electrónicos pueden entregar además un menú de otras secciones específicas que varían según los intereses de cada suscriptor. Por ejemplo, en el caso de un diario, aparte de tener el núcleo, se puede contar con una sección especial de negocios, otra sección de guía de una ciudad concreta con la información de la televisión, los restaurantes, las películas y algunos resúmenes de libros, además una sección de ciencia y tecnología, y, finalmente, una sección del mundo que contenga una visión más extensa de la información internacional que llega a todos los suscriptores.

En mi caso, me interesan especialmente las noticias internacionales y en los diarios de mi ciudad de Boulder, Colorado, normalmente no me cuentan mucho sobre Chile o Perú. En mí sección internacional adicional yo esperaría encontrar la información sobre Sudamérica disponible en las agencias de noticias pero que los diarios no publican por falta de espacio o por considerar que al lector promedio no le interesa.

En Knight Ridder pensamos desarrollar para nuestros diarios más pequeños una central que aportará desde Washington D.C. estas secciones internacionales más extensas, o desde Nueva York secciones de negocios y mercado especializadas para aquellos lectores interesados en ellas. Estas secciones podrán ser comunes en parte de la cadena de diarios.

Las noticias destacadas en fondo azul en el margen superior también varían según los intereses de cada lector. En mi caso, yo indiqué en mi perfil que me interesaban especialmente noticias sobre tecnología de computación y sobre el mercado de valores.

En ese lugar aparecerán destacadas en primera página aquellas noticias que el editor periodístico considere más importantes sobre cada uno de los temas que mi perfil haya predefinido.

Figura 9: Yendo a la página de la noticia tecnológica del día, vemos un gráfico que con el tiempo llegará a ser animado, con rotación en tres dimensiones y sonido. La portada de cada sección se puede ver también en formato resumen tocando el mando folio.

Otra ventaja del sistema es la serie de servicios que se ofrecen sobre fondo azul en el margen inferior. Por ejemplo, yo puedo realizar una operación de búsqueda mencionando algún tema, nombre o tópico referido a lo que estoy tratando de localizar dentro del diario y se me van a mostrar uno a uno todos los lugares donde ello aparezca citado. La idea es de nuevo facilitar a la persona diversas formas de acceso a las noticias según sus intereses del momento.

Existe la posibilidad de imprimir un suceso de especial interés para el usuario por medio de una comunicación inalámbrica con la impresora que se elija.

Las páginas incluyen asimismo espacios de publicidad. Esto es clave si queremos que el servicio no cueste al lector más de lo que invierte hoy en un periódico. Por eso se ha pensado en mantener y potenciar la utilidad que el diario tiene para las empresas comerciales. En las páginas tradicionales la publicidad será semejante a aquella de la actual prensa.

Pero en el formato electrónico esta publicidad se asimila más a la vitrina de una tienda en un centro comercial. Quien va de compras a un shopping pasea delante de sus vitrinas. La utilidad que ellas prestan es mostrar ofertas -por precio o innovación, por ejemplo-. El objetivo del dueño de una tienda con su vitrina es guiar y motivar la entrada a ella.

Ese debe ser el fin de los avisos que salen junto a las noticias. El avisador puede contar con diversas vitrinas en las páginas informativas tratando de apelar a públicos quizás distintos y también hay un índice para ubicar publicidad específica.

Figura 10: La mayor novedad de estos avisos consiste en que en que, una vez interesado el lector en un aviso puntual, éste puede presionarlo y dejar de vitrinear para entrar a la tienda.

Figura 11: En el ejemplo se trata de un restaurante que en su página informa sobre él mismo. También podría haber colocado un video de 10 ó 15 segundos contando sobre el local. En este caso, el dueño optó por publicar el menú del día.

Una de las características más importantes del diario electrónico es su capacidad de llevar a cabo una transacción vía comunicación inalámbrica. Es también una de las mayores utilidades del videotexto.

Por ejemplo, se pueden encargar flores, hacer reservas o comprar boletos para algún evento deportivo en un asiento específico dentro de un enorme estadio.

Volviendo al caso del restaurante, el cliente puede entregar con su lápiz cierta información muy básica (nombre, fecha, hora de la reserva y número de acompañantes) y luego, presionando el cuadro “Dial”, el computador del panel se pondrá en contacto con un PC normal del establecimiento, donde lo estarán esperando a la hora convenida.

 

Artículo en formato PDF

auxi
auxi auxi Volver auxi Subir
auxi auxi auxi auxi auxi