auxi auxi Cuadernos de Información n° 11, 1996 auxi auxi
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Reportear en la red

Investigar un tema en Internet se parece mucho a hacerlo en una inmensa biblioteca o en un gran centro de documentación. La diferencia es que nunca fue tan fácil dar con lo que se busca. Pero hay cosas que no cambian: en Internet, como en cualquier otro ámbito donde se recoge información, también hay fuentes interesadas, manipuladoras o simplemente mentirosas. Whit Andrews, invitado por la Escuela de Periodismo, ofreció un curso de reporteo en la red. Aquí revisa algunas de las pautas que sirven para discrimi-nar qué vale y qué no.

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Whit Andrews

Editor asociado de la revista Webweek [http://www.iworld.com/ww/]. [adwhit@webweek.com]

 

Cuando mire Internet trate de ver un nuevo tipo de biblioteca. Comience pensando de esta forma. ¿Por qué? Aquí está el por qué: usted no le teme a las bibliotecas; no se siente abrumado por todos los libros. Entra por las puertas de la biblioteca, sube las estanterías y toma el libro que quiere, lo lleva a una mesa, se sienta y lo lee hasta que averigua lo que vino a investigar a la biblioteca.

No le tenga miedo a Internet. Lo primero que hay que hacer en Internet es inspeccionar. Cuando usted era pequeño, y su madre o padre lo llevaba a la biblioteca, lo primero que ellos decían no era: «Aquí, déjame mostrarte el fichero». Nadie dijo, «Antes de leer cualquiera de estos buenos libros o de escuchar esta bonita música, debes conocer el computador».

En lugar de esto, ellos leían para usted, le decían: «Toma algunos libros que te gusten y llévalos a casa, y los leeremos juntos esta noche, cuando tengamos tiempo». Usted caminaba por las estanterías y colocaba sus dedos en el lomo de los libros, tomaba algunos de ellos y los devolvía y luego tomaba otros pocos y los devolvía. Tomaba otros tantos que le agradaban.

 

Usted practicaba

Ahora es lo mismo. Mire lo que le gusta de Internet por un momento y vea cómo es. Lea algo; mire algunas de las fotografías. Sienta algo de lo que Internet significa para la gente que lo usa.

Internet es una forma de publicar información y es la manera más barata de hacer que esté disponible para cientos de millones de personas de forma instantánea. Piénselo así y de pronto verá el asunto tan simple y sensato como no lo había visto nunca.

¿Por qué la gente publica información? Porque quiere que usted vea el mundo de la forma en que ella lo hace. Con Internet ocurre lo mismo que con los libros; lo mismo que con los documentales; lo mismo que con revistas, diarios, manuales de productos y todo lo demás que le indica cómo entender el mundo en el que vive.

Tómese un minuto y piense acerca de por qué la gente hace lo que hace. Internet está hecho por gente, manejado por gente y toda la información está puesta allí por gente, entonces, cuando se piensa en Internet es mucho más importante entender a la gente que entender a los computadores.

La gente actúa porque obtiene algo de eso. Cuando alguien hace algo, lo hace porque espera recibir algo a cambio. Esto puede parecerle obvio, pero dése un momento y vea lo que esto significa para la gente que publica información en Internet.

Publicar información es actuar. La gente espera obtener algo al publicar, y es importante no olvidar nunca ese algo. ¿Cuáles son algunas razones? Una persona publica porque:

• Es parte del trabajo que realiza.

• Quiere que usted vea el mundo de la forma en que ella lo hace.

• Quizás usted le pagará dinero por su trabajo.

• Quiere que usted haga algo.

Mire otra vez la lista de razones. En ninguna parte existe esta razón para publicar información: porque es verdad.

Déjeme presentárselo de otra forma: La información no puede publicarse por sí sola. Tampoco existe una razón, incluso, para que usted crea que algo que lee es verdad, a menos que sepa por qué se publicó.

Pero usted ya sabe esto.

Ya sabe que cuando un político le envía una carta, debe leerla con un pensamiento en mente: «¿Por qué me manda esto? ¿Qué es lo que quiere hacerme pensar?» Usted sabe que cuando lee una opinión en la sección Cartas al Director de un diario, ha de preguntarse: «¿Quién es el que escribe y cuáles son sus creencias?»

 

El envase y el contenido

En el mundo externo a los computadores tenemos muchas formas para ver algo que se publicó y llegar a una conclusión a partir del envase. Un papel caro significa que el que publica tiene dinero. Mala impresión significa que el que publica no tiene dinero. Un artículo en un diario prestigioso es más probable que sea fidedigno que unos garabatos escritos en la pared de un baño.

Estos refinamientos no son confiables en Internet. Fotografías bonitas, letras grandes y buenos diseños ya no fabrican un gancho en el que usted pueda colgar su confianza. Como en la biblioteca –recuerde: aún estamos en una biblioteca– usted no debería abandonar su escepticismo. Sin embargo, no porque algunos libros contienen mentiras, usted se rehúsa a entrar en la biblioteca, ¿cierto? Encontrará la manera de decidir qué es verdad, qué no lo es o qué puede serlo, se sentará y comenzará a leer.

Volvamos a las razones por la que la gente publica información, y déjeme escoger cuáles son las que pueden indicar que alguien está diciendo la verdad. ¿Se trata del trabajo de quien publica? ¿Quiere que se le pague? Usted debe sentirse más seguro si la respuesta a estas preguntas es sí, que si el quien publica sólo busca persuadirlo.

Por supuesto, nada es perfecto. ¿Qué pasa si el trabajo de alguien es mentirle? O ¿qué pasa si alguien quiere obtener dinero de usted sólo una vez?

Busque a la gente cuyo trabajo es decir la verdad (los periodistas como usted y yo, o los científicos). Busque a la gente en la que pueda confiar.

La forma en que usted trata esto en el mundo de Internet es crucial. Volvamos a la biblioteca.

La gente de habla inglesa tiene este proverbio: Don’t judge a book by its cover («No juzgue a un libro por su tapa»). Lo que queremos decir es que el envase en el que viene la información no guarda relación con su fiabilidad.

Esto es literalmente verdad, incluso en los libros. Los libros de ficción y los libros instructivos algunas veces tienen el mismo aspecto. Cuando usted sabe que un libro no es de ficción ¿cómo sabe si lo que dice es verdad? Un autor confiable usa notas al pie de página, pero poca gente las lee realmente. En lugar de esto, usted se basa en lo que ha leído acerca del autor y en lo que la gente en la que usted confía piensa de él. Ahora, déjele ese trabajo a Internet. Obtenga información acerca de la fuente antes de elegir si confiar en ella.

 

De la mano de un guía

La parte más famosa de Internet el World Wide Web. Una página Web puede existir para atraer la atención hacia su autor o para vender un producto. Puede ser un chiste, un insulto, un obra de arte o pura información dirigida únicamente a enseñarle qué es lo que usted quiere aprender.

No olvide –no puedo dejar de repetirlo– que es muy importante que usted busque quién publicó la información que está leyendo y por qué. ¿Es parte de una página Web de un diario? Y usted, ¿confía en ese diario? ¿Es información acerca de un producto publicado por una compañía que fabrica ese producto? Si es así, entonces es bastante confiable. Si es sobre el competidor del que publica, entonces puede que no sea confiable.

Tal vez se trata de información de un gobierno. Considere el gobierno que tenga más cerca y cuál parece ser su trabajo. ¿Confía en ese gobierno? Depende mucho de la clase de información de la que se trate. La información que es estrictamente informativa, como en qué tiempo del año plantar semillas, probablemente sea verdad, porque el gobierno tendría muy poco que ganar al mentir.

Por otro lado, si la información es política (por ejemplo, si la parte del poder le está dando trabajo a sus amigos o parientes o no), entonces, el gobierno puede tener una buena razón para mentir.

Vamos a ver algunos ejemplos de información verdadera y falsa en Internet:

Comencemos por http://www.buchanan.org.

Veamos la información que hay aquí. Hay discursos de un candidato a Presidente de los Estados Unidos que se llama Patrick Buchanan. Ésta es su página. Hay una fotografía de él, en fin, todo lo que él tiene que decir de sí mismo, y se supone que un votante puede descubrir si quiere o no votar por él.

Ahora miremos otra página. Ésta se encuentra en http://www.buchanan96.org.

Se trata de una página muy parecida. Hay discursos y puntos de vista de los candidatos.

Miremos más de cerca. Hay una esvástica en los dibujos gráficos. Si usted puede entender los matices en inglés y si observa la política de los Estados Unidos comenzará a ver que aquí se exagera. Demasiado. No es lo que realmente dijo Patrick Buchanan.

Es una página de «sátiras». No la hicieron los que apoyan a Patrick Buchanan, desde luego; lo hizo gente que intenta mofarse de él. Pero en la Web, las dos páginas se parecen mucho.

Éste es un truco político muy antiguo. Nosotros tendemos a confiar en lo que la gente dice sobre ella misma más que lo que otros dicen acerca de ella. Entonces la mejor manera de hacer que alguien quede mal es manipular una situación de manera en él que aparezca como autor.

Estos subterfugios son costosos y consumen mucho tiempo cuando se hacen en papel o en video (aunque cada día sea menos caro). Pero en Internet es muy barato.

Sin embargo, en Internet un reportero cuidadoso tiene más facilidades para descubrir al mentiroso. Recuerde: igual como lo hace en la biblioteca, usted debe encontrar algo en lo que pueda confiar.

Cuando lee acerca de un libro que describe los romances hoteleros del Presidente de los Estados Unidos, usted se informa acerca de lo que los críticos han dicho, antes de decidir qué es verdad y qué no.

En Internet usted puede buscar el consejo de un guía confiable inmediatamente. Tratemos:

Vaya a Point Communications en http://www.pointcom.com.

Aquí hay una larga lista de análisis de muchas páginas. Si busca la palabra «Buchanan» en ella encontrará varios informes. Incluso hay un análisis de la página oficial que le indica su carácter de oficial. Ésta es la idea de tener un «guía confiable».

 

Pistas para descubrir noticias

Cuando usted va a la biblioteca sabe cómo encontrar lo que quiere. Cuando era pequeño aprendió algunas formas de encontrar las cosas. Cuando creció conoció nuevas formas y dejó las antiguas. Algunas bibliotecas ya no funcionan de la manera en que lo hacían cuando usted era pequeño, pero todavía puede encontrar lo que quiere.

Internet es más fácil de conocer que una biblioteca. Sin embargo, es más grande que cualquier biblioteca que haya existido desde el amanecer de la civilización. Sé que existe más información en Internet de la que nunca había existido, y una gran cantidad de ella, estoy seguro, se ha originado en Chile. Aún es mucho más lo que hay acerca de Chile o sobre política, sobre minas, pesca o alguna otra cosa que les interese a los chilenos.

Daré algunas otras ideas sobre qué hacer para encontrar cosas interesantes en esta nueva biblioteca. En primer lugar, manténgase en las fuentes confiables. Trate de reunir información de los gobiernos que usted cree que no mienten, de los diarios en naciones que valoran la verdad y la precisión en la prensa, de universidades que tengan buena reputación. En Internet nada puede evitar que obtenga información incorrecta o falsa, de la misma manera que ocurre en cualquier lugar. Pero podrá tomar los mismos pasos preventivos que tomaría ante cualquier fuente.

Si usted es un reportero que escribe o transmite acerca de Chile, use Internet para investigar lo que otros gobiernos han dicho acerca de Sudamérica y acerca de Chile en particular.

Estados Unidos ha puesto mucha de su información en Internet y usted puede leer lo que en este país se piensa sobre Chile en el ámbito político, económico y social. Visite los lugares donde el funcionamiento interno del Congreso está disponible y busque dónde se menciona a Chile. Lea las revistas extranjeras y los procedimientos de los cuerpos gubernamentales extranjeros.

En cualquier momento que usted vaya a una página, busque la parte que dice Search (Buscar). Busque no sólo las palabras que necesita, sino también otras. Todas las que se le ocurran. Vea cuántos documentos están en la página y cuántos de ellos pueden decirle algo que usted quiere saber. Busque palabras que tienen un alcance muy amplio, como «Chile» y otras con un alcance más limitado como «zorzal».

Use el correo electrónico para enviar mensajes a los administradores (webmasters) de páginas. Dígales quién es usted y qué es lo que quiere. (No les pida ayuda sobre Internet en general; para eso puede pedírmela a mí).

Lea los diarios extranjeros. El New York Times, por ejemplo, permite a los chilenos leer su edición on line gratis. ¿Para qué, si tal vez usted puede leer el diario físicamente? Para poder buscar, por ejemplo, palabras clave como «Santiago» o «Nafta», sin necesidad de leer el diario completo todos los días.

Utilice la herramienta de búsqueda que se llama Alta Vista. La puede encontrar en http://www.altavista.com U otra llamada Dejanews: http://www.dejanews.com

Esta última sirve para para rastrear las discusiones que están en curso en el foro Usenet. Busque palabras como «vino chileno» para ver lo que la gente piensa de este producto de exportación o «cobre chileno» para ver qué es lo que se dice sobre esto.

Imagine que está nuevamente en una biblioteca y que está leyendo un libro sobre un acontecimiento que pasó hace tiempo. En la mesa tiene seis libros y un montón de revistas. Hay una pila de diarios desteñidos a su derecha y un video de entrevistas a su izquierda. Tiene mucho tiempo. Los lee todos, los mira todos y toma una decisión sobre lo que cree y sobre lo que no cree.

Ahora imagine Internet. El tiempo que le demanda la biblioteca en darle esta perspectiva (meses para las revistas, años para los libros) ya no es necesario. Usted tiene acceso a todas las ventanas que pueda imaginar, inmediatamente; repentinamente. Puede ver en seguida su mundo o el de alguien más a miles de kilómetros. Ésta es la parte buena.

La mala es que usted también puede sentir que tiene menos tiempo para tomar decisiones pensadas sobre lo que usted confía o sobre lo que ve.

Le tomará un momento, pero aprenderá qué ventanas le proporcionan el mejor punto de vista.

 

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