auxi auxi Cuadernos de Información Nº2 / 1985 auxi auxi
auxi
Volver Enviar Imprimir
auxi
auxi

Diarios regionales

CARLOS PAUL L., presidente de la Asociación Nacional de la Prensa
auxi

No es tarea fácil resumir en pocas palabras la compleja situación que hoy afronta la prensa regional de nuestro país. Diversos problemas, que se han acrecentado durante los últimos años, amenazan su estabilidad y subsistencia, temiéndose un cierre progresivo de diarios y periódicos con el consiguiente perjuicio que ello involucraría para el progreso y desarrollo de las diversas regiones del país. Por otra parte, nada podría ser más perjudicial para el libre ejercicio de la libertad de expresión en Chile, que el enmudecimiento definitivo de un sector tan vital de la prensa nacional. Cualquier reflexión que pretenda intentarse en relación con el tema, requiere, necesariamente, un planteamiento previo de las siguientes consideraciones:

1. Que el derecho a informar y opinar siempre ha constituido un patrimonio de toda la colectividad, y su libre ejercicio resulta fundamental para la subsistencia y mantenimiento de cualquier sistema político democrático.

2. Que los medios de comunicación escritos, por su permanencia en el tiempo, constituyen la forma más adecuada para difundir las ideas y el pensamiento humano dentro de un marco de efectiva libertad;

3. Que una real libertad de prensa sólo puede concebirse en un esquema de pluralidad de órganos informativos que representen las diversas corrientes de opinión y que, a la vez, desempeñen su misión de auténticos voceros de los respectivos conglomerados sociales a los cuales deben servir con eficiencia y lealtad;

4. Que, en definitiva, cualquier situación que afecte al libre ejercicio de la expresión ciudadana no sólo constituye una preocupación de periodistas y editores, sino que representa una inquietud que toda la comunidad nacional debe compartir.

Las observaciones precedentes, brevemente planteadas, adquieren especial validez en los momentos actuales que vive el país y particular relevancia en los problemas, antes enunciados, que hoy afectan al periodismo escrito regional.

La extensión de este trabajo no nos permite abocarnos, en esta oportunidad, a un análisis más profundo y completo sobre la materia. Seguramente quedarán al margen de este artículo aspectos importantes del tema que debieran ser tratados en otras ocasiones por personas más versadas en él. Por ahora, sólo nos circunscribiremos a enunciar, en forma escueta, ciertas realidades que los diarios regionales han vivido durante los últimos diez años, y que, en parte, explican la difícil coyuntura que afrontan. Ellas son:

1. La creciente competencia de los diarios de Santiago distribuidos a través de todo el territorio nacional, casi simultáneamente con los medios locales. Esta prensa afuerina, dotada de suplementos y revistas de diferentes estilos y contenidos, lucha por conseguir la preferencia del lector provinciano, en circunstancias netamente desfavorables para el diario regional que no cuenta con el respaldo económico adecuado para competir en las mismas condiciones. Esta situación trae consigo una desvinculación progresiva del lector con la realidad de la zona en que vive y realiza sus actividades, lo que en definitiva se traduce en una menor participación de sus habitantes en el proceso de desarrollo regional.

2. El considerable deterioro experimentado por la inversión publicitaria en el país, durante los últimos años, ha afectado en gran medida la principal fuente de financiamiento con que cuenta la prensa regional, conduciéndola a una crisis económica de tal magnitud que amenaza su propia existencia.

En este aspecto, hay que destacar la actitud persistente de los diarios de circulación nacional en un esfuerzo por penetrar, a cualquier costo, en los respectivos mercados publicitarios locales. Esto se refleja, especialmente, en rebajas de tarifas, alteraciones de condiciones de crédito, concesiones especiales, etc., llegándose incluso a la aplicación de valores inferiores a los que esos mismos diarios mantienen para su publicidad en Santiago.

3. La poca importancia que las autoridades de Gobierno otorgan a los diarios regionales, como medios de expresión colectiva, margina a éstos del devenir informativo nacional, lo que representa una errada política de comunicaciones, centralizada en los diarios de la Capital como únicos órganos informativos válidos para todo el país. Esta situación resulta en sí paradojal en un Gobierno que se ha distinguido por su afán permanente en pro de la regionalización.

Las breves consideraciones anteriores obligan a meditar acerca de las consecuencias que este estado de cosas pueda significar para el futuro de la prensa chilena. No hay que olvidar que los diarios regionales representan la voz más fiel de las distintas comunidades que integran nuestra nación y, en sí mismos, constituyen los motores que impulsan el desarrollo de la zona en que circulan. En esta misión, dicha prensa jamás podrá ser reemplazada, ni desplazada.

Por último, es a los propios habitantes de cada localidad a quienes corresponde asumir la defensa de sus medios de expresión, otorgándoles su más amplio respaldo para que éstos puedan continuar cumpliendo con su tarea.

auxi
auxi auxi Volver auxi Subir
auxi auxi auxi auxi auxi